Un Cambio en Mi Vída…

Después de 6 años dedicándome al Yoga y terapias de sanación alternativas por completo, de los cuales más de 3 he estado en India. Después de haber vivido temporadas en Thailandia, Malasia, Países Bajos y por supuesto España mi país natal: después de haber visitado bajo la percepción que abrió en mí el Yoga, Nepal, Laos, Camboya, Myanmar y la alegre Isla de Creta, puedo decir que me he enriquecido en cada lugar de experiencias inolvidables. Todo ello me ha brindado unas enseñanzas únicas y me atrevo a decir sagradas. Me siento muy agradecida por haber vivido esos lugares a través de la amplia percepción y conocimientos que me ha proporcionado el mundo del Yoga y la sanación. Y quiero mencionar también lo agradecida que estoy por haber conocido a tantas personas maravillosas durante todo este recorrido, personas que sin duda, muchas de ellas han dejado una huella importante en mi aprendizaje y evolución en la vida.

Todo ello ha llevado a cabo en mí un proceso de conocimiento, autoconocimiento y conciencia. Un proceso de aprendizaje y autorrealización.
Agradecida de todo corazón a mi primer maestro Kathia Baba Shuk Dev Das, por abrirme las puertas de la India profunda. Por abrirme la posibilidad de vivir y aprender lo que realmente es Yoga y qué gran papel tiene en nuestro proceso de vida. Agradecida por enseñarme que hay más información de lo visible por nuestros ojos físicos y que existe realmente una comunicación última con y entre Todo.

Tuve el honor de acompañar a Kathia Baba Shuk Dev Das durante sus dos últimos meses antes de dejar el cuerpo. No existen las palabras para explicar la grandeza de mi encuentro y experiencias con Él.

Unos años más tardes en India, conocí al maestro que me guía a día de hoy, Kathia Baba Swami Bhaskar Das. Con Ashram situado en la sagrada ciudad de Haridward. Entre otras muchas cosas, me enseña a escuchar mi interior y a conectar con nuestra conciencia, con nuestra sabiduría interior. Me guía en mis prácticas espirituales. Con su ayuda y su guía, y mi fuerza de voluntad, mantengo una Shadana diaria (práctica continuada espiritual, ej: meditación) que genera un importante equilibrio en mí. Una vez más, me siento afortunada de tener esta experiencia en la vida.

«Los escritos ancestrales de Yoga son para mí como un libro de instrucciones sobre el Ser-Humano. Bajo un estado de quietud y calma abrimos puertas invisibles. Yoga significa unión, si hay una unión, se produce un cambio…Vivo un cambio, creo un cambio a través de la práctica y experiencia de Yoga. Autoconocimiento, Autorrealización.»